Plataformas de alojamiento: sobran leyes, falla la aplicación

Plataformas de alojamiento: sobran leyes, falla la aplicación

Cada vez más destinos adoptan regulaciones al mercado de alojamientos temporales para turistas. Sin embargo, un informe de la OMT advierte que están habiendo problemas de implementación debido a la falta de claridad de las reglas o de quién es el responsable de supervisar y controlar la oferta.

En los últimos años es cada vez más habitual leer noticias que dan cuenta de cómo las ciudades reglamentan la actividad de las plataformas de alojamiento temporario. Sin embargo, paralelamente, sigue siendo usual leer nuevos informes que apuntan con el dedo al modelo Airbnb por acelerar la gentrificación de los destinos y declaraciones de hoteleros que dicen estar siendo llevados a la ruina por la competencia desleal de los apartamentos.

¿Cómo puede ser que convivan ambas situaciones en tiempo y espacio? Una posible respuesta se encuentra en el informe “Nuevos modelos de negocios en la industria del alojamiento” elaborado por la Organización Mundial del Turismo (OMT): leyes hay, pero muchas veces se pierden en el agujero negro de la implementación. Con otras palabras, esa es la conclusión a la que llegó el organismo luego de analizar 21 estudios de casos de normativas destinadas a regularizar la mal llamada “economía colaborativa”.

El propio Zurab Pololikashvili, secretario general de la OMT, comentó que “el número de regulaciones es significativamente mayor de lo que pensábamos y resuelta alentador ver que los destinos están tomando la iniciativa”. Sin embargo, el funcionario reconoció que al mismo tiempo el informe “pone de relieve los retos que afrontan los destinos al implementar dichas normativas, ya sea por falta de claridad y por no saber quién es el responsable de supervisar y controlar los alojamientos para estancias cortas”.

Según Pololikashvili, la clave para afrontar ese desafío está en una buena gobernanza y la cooperación efectiva entre los sectores público y privado.